Viajes con niños en el auto

Llegar relajado y seguro con un bebé en el auto

Algunos se duermen en las sillas de coche en 4 segundos, otros lloran durante horas. Viajar con niños pequeños siempre es una experiencia distinta, y nunca aburrida.  

Por:  Yen Yen

Amamos a nuestros hijos frente a todo. Pero un pequeño enojado en el asiento de atrás puede poner a prueba nuestra paciencia. Los llantos de los bebés y los niños más pequeños oscilan entre los 80 y los 120 decibelios, el mismo volumen que la sirena de una ambulancia cercana o un martillo neumático.

En un habitáculo de cuatro metros cuadrados, ese nivel de ruido es insoportable. Además, las oportunidades de escapar son del 0 por ciento: esa es la realidad para muchos padres cuando les toca llevar un bebé en el coche. Aquí están nuestros consejos para llegar a tu destino de forma segura y tranquila junto a aquellos a quienes más quieres.

Asiento del acompañante, asiento trasero central o de ventanilla: ¿cuál es el lugar más seguro del coche para su hijo o hija? Jasmin Bozem, especialista en desarrollo para la seguridad infantil de BMW, recomienda el asiento de detrás del acompañante, pues generalmente el equipamiento estándar incluye tensores de cinturón en ambos lados del asiento trasero. Además, al aparcar, el asiento de detrás del acompañante se encuentra en el lado de la acera, por lo que ofrece más seguridad para montar y apearse por estar más alejado del tráfico. Asimismo, desde aquí es más cómodo abrochar el cinturón al niño. Otro punto a favor frente al asiento de detrás del conductor es la menor probabilidad de que sufra un impacto lateral en caso de accidente.

En cuanto a los tensores de cinturón, es menos habitual que los asientos centrales cuenten con uno. Sin olvidar que pocos coches cuentan en su asiento central con el conocido como ISOFIX, un sistema de anclaje estandarizado para sillas infantiles. La gran ventaja del asiento central es que, en caso de accidente, ofrece la zona de contracción más amplia.

Además, las sillas se dividen en varios grupos. Esta es la clasificación según la normativa ECE-R44:

Grupo 0: hasta 10 kg/hasta 9 meses
Grupo 0+: hasta 13 kg/hasta 18 meses
Grupo 1: de 9 a 18 kg/hasta 4 años
Grupo 2: de 15 a 25 kg/hasta 7 años
Grupo 3: de 22 a 36 kg/a partir de 7 años
La normativa europea i-Size (ECE-R129), por su parte, se basa en el tamaño del niño. En esta norma se requiere también un montaje tipo ISOFIX. Sin embargo, en este caso el peso del niño junto con el de la sillita no debe superar los 33 kilogramos.

Asientos elevadores
En España y otros países como Alemania, Austria o Suiza, a partir de los 15 kilogramos de peso basta con que el niño utilice un asiento o cojín elevador, que también puede instalarse en la plaza del copiloto. Lo más recomendable es emplear modelos que tengan respaldo para proteger al menor en caso de accidente.

La compra

Para viajar en coche con un bebé, solo son idóneas las sillas aprobadas por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (ECE) que lleven un sello de prueba válido. Por ejemplo, ya no están permitidas las sillas con el sello de las normas ECE-R 44/01 y 44/02. Las normas actuales son la i-Size (ECE-R129), la ECE-R 44/04 y 44/03.

«Solo podrá comprobar si la silla es adecuada para su vehículo realizando una prueba en el propio vehículo», explica Jasmin Bozem, especialista en desarrollo para la seguridad infantil de BMW. Es la única forma de asegurarse de que las medidas de la silla se ajustan al coche y los cinturones quedan a mano. Si se cumplen estos puntos, su pasajero más pequeño puede tomar asiento para realizar la prueba.Además, las sillas se dividen en varios grupos. Esta es la clasificación según la normativa ECE-R44:

Grupo 0: hasta 10 kg/hasta 9 meses
Grupo 0+: hasta 13 kg/hasta 18 meses
Grupo 1: de 9 a 18 kg/hasta 4 años
Grupo 2: de 15 a 25 kg/hasta 7 años
Grupo 3: de 22 a 36 kg/a partir de 7 años
La normativa europea i-Size (ECE-R129), por su parte, se basa en el tamaño del niño. En esta norma se requiere también un montaje tipo ISOFIX. Sin embargo, en este caso el peso del niño junto con el de la sillita no debe superar los 33 kilogramos.

Asientos elevadores
En España y otros países como Alemania, Austria o Suiza, a partir de los 15 kilogramos de peso basta con que el niño utilice un asiento elevador, que también puede instalarse en la plaza del copiloto. Lo más recomendable es emplear modelos que tengan respaldo para proteger al menor en caso de accidente.

Sabemos que sos padre, que llevan el estrés pegado al cuerpo, pero aun así es necesario dedicar cierto tiempo a abrochar adecuada y correctamente el cinturón de nuestro hijo. Y no de la forma que le resulte más cómoda. «La seguridad siempre debe prevalecer sobre las cuestiones de comodidad», recomienda Jasmin Bozem, especialista en desarrollo de seguridad infantil en BMW. Los expertos recomiendan seguir estas indicaciones:

El cinturón debe quedar ajustado. Por esto, su hijo o hija no debe llevar ropa gruesa. Es decir, deben quitarse abrigos de invierno y trajes de esquí antes de iniciar la marcha.
Para que quede ajustado, deberías poder pasar la mano plana entre el cuerpo del niño y el cinturón, nada más. El niño no debe poder colocarse el cinturón por debajo de las axilas.
No te olvides de ajustar el regulador del cinturón de seguridad al tamaño del niño, especialmente en los hombros. La banda de la cintura no debe quedar demasiado holgada.
Bloquea las puertas traseras con el seguro infantil, por si acaso al pequeño le da por intentar salir del coche durante la marcha.

Cabe señalar que tan importante como abrochar el cinturón a bebés y niños es desabrochárselo. Cuando abandone el vehículo, llévese siempre a su pasajero preferido. En verano, sobre todo, es imperativo, pues el calor y la intensa radiación solar incrementan con enorme rapidez las temperaturas en el interior del vehículo. Incluso dejando una rendija abierta en las ventanas, las temperaturas pueden alcanzar rápidamente temperaturas peligrosas para la salud de los niños. Además, como los niños sudan menos que los adultos, su cuerpo se calienta más y su vida podría correr peligro.

«¿Cuánto queda?». Dos palabras fatídicas en boca de tu hijo. Un bucle continuo. La mayor parte de los pedagogos recomiendan dejar que los niños se aburran y no reaccionar en estos casos, así es como acaban aprendiendo a lidiar con el aburrimiento. Aunque eso es muy fácil de decir. Un niño que chilla o un bebé que llora es un factor de estrés máximo. Pero hay una palabra mágica que lo arregla todo: ¡entretenimiento! Los niños y los bebés quieren entretenerse, así que te proponemos algunas ideas:

Ten siempre a mano juguetes. Si puede ser, atados con una cadenita o un cordón a la silla para evitar que se les caigan sin querer. Y no te olvides de su peluche favorito: si no, a lo mejor tienes que dar la vuelta a medio camino.
Hazte con juguetes que sean solo para el coche. No te podrás creer la ilusión que le hará a tu hijo ir de viaje.
 Hay muchos juegos a los que puede jugar toda la familia: el «veo veo», sumar los números de las matrículas, etc.
Si el niño no se marea durante los viajes, es buena idea darle una tablet, libros o cosas para pintar. Así estará entretenido.
Y que no se nos olvide un clásico: ¡escuchar un audiocuento! Los BMW disponen de esta función directamente en el sistema de entretenimiento gracias a los Connected Drive Services.

 Los niños que se marean al viajar suelen empezar a hacerlo a los dos años, cuando la sensación de equilibrio se ha desarrollado totalmente y el cuerpo empieza a darse cuenta de que estar sentado tranquilamente y a la vez moverse a gran velocidad son dos cosas difíciles de conciliar. Lleva siempre bolsas de plástico y toallitas húmedas en el coche. Si no, tendrás que llevarlo a que lo limpien a fondo cada vez que vuelvas de vacaciones.

Estos consejos pueden ser de ayuda:

Conduce por la noche o en horas en las que el niño suela dormir. Si va dormido, no vomitará.
Adapta tu estilo de conducción: recorre las curvas despacio y no frenes bruscamente. La tapicería te lo agradecerá.
Los niños que van comiendo no chillan y están entretenidos, pero tampoco hay que ofrecerles un buffet libre durante los viajes. Un estómago lleno implica también más munición.
Aunque mascar chicle puede ayudar a evitar las náuseas entre los adultos, no son una opción para los niños.
Los libros o tablets evitan que el niño establezca la referencia visual ambiental que mencionamos anteriormente y pueden ser contraproducentes. A este respecto, es mejor ir escuchando un audiolibro.
 

Yen Yen

Argentina, Periodista egresada en el Círculo de Periodistas+ info

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