Cuidado de los neumáticos

Las 5 preguntas más importantes sobre los neumáticos

La importancia de los neumáticos para una conducción segura queda patente con este dato: la superficie total de las cuatro ruedas que está en contacto con el suelo apenas es la de una hoja tamaño A4. 

Por:  Yen Yen

¿Por qué no usar simplemente neumáticos de invierno durante el verano? Así te ahorras el incordio de tener dos juegos de ruedas para el vehículo y el coste de cambiarlos. Pero no es una buena idea: pone en riesgo tu seguridad, la del resto de usuarios de la vía y la de tus pasajeros. Los neumáticos influyen en gran medida en la seguridad durante la conducción. Entonces, ¿en qué se diferencian los neumáticos de invierno y los de verano?

La composición del caucho
La proporción de caucho natural en los neumáticos de invierno se elige de forma que sean lo suficientemente blandos a bajas temperaturas como para ofrecer una buena adherencia. Si utilizas estos mismos neumáticos en verano, conducirás con unas ruedas demasiado blandas. Esto aumenta el desgaste, el consumo de combustible y la distancia de frenado. El motivo es que el perfil blando de los neumáticos de invierno se desgasta más rápido sobre el asfalto compacto y a altas temperaturas, por lo que la abrasión es mayor.

La composición del caucho en los neumáticos de verano es significativamente más dura, en comparación con la de los neumáticos de invierno, para afrontar unas temperaturas más altas durante la época cálida. Al utilizar los neumáticos de verano en invierno, se ve perjudicada la distancia de frenado y la adherencia en las curvas, ya que los neumáticos no son lo suficientemente blandos como para ofrecer un buen agarre. Y eso si eres capaz de mover el coche en absoluto al arrancarlo.
La recomendación clara de los expertos es utilizar los neumáticos de invierno solamente durante el invierno: no los dejes puestos para el verano. ¿Pero en qué momento conviene cambiarlos? Depende mucho del país o la zona en que los vayas a utilizar. En España, por ejemplo, hay mucha variedad climática y no se puede dar una recomendación general, pero ten en cuenta este indicador: por debajo de los 7 grados, los neumáticos de invierno funcionan mejor. Para el resto de temperaturas, utiliza los de verano. Recuerda que también existen los neumáticos all-season (neumáticos para todo tiempo).

La obligatoriedad de llevar neumáticos de invierno o cadenas de nieve en determinadas épocas del año depende de la legislación del país al que viajes o de las condiciones climáticas previstas. Antes de llevarte el coche a una región que no conozcas, consulta este dato.
Es una buena pregunta: ¿cuánto dura un neumático?

En general, se deben cambiar cuando se desgasta el perfil. La profundidad mínima del surco en Europa es de 1,6 mm. Sin embargo, por motivos de seguridad, los expertos recomiendan realizar un cambio de neumáticos cuando el surco baja de los 3 mm (neumáticos de verano) o de 4 mm (de invierno). ¿Y cómo se sabe si las ruedas están desgastadas o no? Metiendo una moneda de dos euros en el surco. El borde exterior, de color plata, mide exactamente 4 mm. Si este desaparece totalmente al meter la moneda en el surco de los neumáticos de invierno, estarás a salvo. Si no, deberías cambiarlos.

Muchos conductores desconocen que los neumáticos envejecen incluso aunque no se usen. La radiación UV, la humedad y la temperatura afectan al material. Por eso hay que comprar un juego nuevo como mínimo cada ocho años, incluso aunque los neumáticos antiguos tengan suficiente profundidad en el surco.

Tras un cambio de neumáticos y después de conducir unos 50 o 100 km, hay que apretar las tuercas de las ruedas. Esta medida de precaución se debe a que las tuercas podrían aflojarse por la carga del uso cotidiano.
Si vives en una zona en la que el clima sea templado o apenas usas el coche cuando nieva, los neumáticos para cualquier tipo de tiempo pueden ser una buena alternativa a tener dos juegos de neumáticos. Los neumáticos para todo tiempo (o neumáticos all-season) tienen unas prestaciones intermedias entre las de los de invierno y los de verano. Originalmente, este tipo de neumático era uno de invierno adaptado a las características de los de verano, y siempre resulta una opción versátil e interesante.

Entre el resto de tipos de neumáticos para coche podemos encontrar:
Baja resistencia a la rodadura: este tipo de neumáticos se centra en la resistencia a la rodadura y, por tanto, en los ahorros potenciales de consumo de electricidad o combustible. El compuesto de caucho empleado es distinto de los habituales, por lo que la banda de rodadura no tiene unas marcas tan pronunciadas. Desventaja: en cuanto a agarre y comodidad, no puede competir con los neumáticos normales.
M+S: son las siglas en inglés de «barro y nieve», y es una identificación que suele aparecer en los neumáticos all-season.
Todoterreno: son recomendables cuando vas a salirte de la carretera con tu vehículo. El caucho es más áspero, lo que mejora significativamente el rendimiento sobre terrenos complicados (y lo reduce proporcionalmente sobre el asfalto).
Runflat: este tipo de neumáticos permiten al conductor seguir avanzando incluso con daños en la rueda, aunque un máximo de 80 km y a una velocidad límite de 80 km/h. Además, el vehículo debe estar homologado para usar este tipo de neumáticos.
Lisos: son ruedas sin dibujo en la banda de rodadura, para carreras y difíciles de usar en asfalto mojado. Solo está autorizado su uso en circuitos. En las superficies lisas, los neumáticos lisos tienen grandes ventajas, y ofrecen una excelente adherencia si la temperatura es adecuada.
Semilisos: éstos también son neumáticos de carreras. Tienen algunos surcos, pero no tantos como los normales. En España sí que se puede usar esta variante en carretera, pero en condiciones de lluvia se debe conducir con mucha precaución.
Clavos: estos neumáticos de invierno llevan piezas de metal que mejoran el agarre sobre el hielo. Su uso está sujeto a las normativas regionales.
Los límites de presión y las recomendaciones las determinan los fabricantes del vehículo y los neumáticos, y se indican en la tabla de presión de los neumáticos. Suele estar en el pilar intermedio, con la puerta del conductor abierta, o por dentro de la tapa del depósito (y seguro que también en el manual). La presión en los neumáticos depende del tipo de coche, de rueda y de carga. Compruébala habitualmente y siempre antes de los viajes largos.
 

Yen Yen

Argentina, Periodista egresada en el Círculo de Periodistas+ info

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