lentes para manejar

¡Abre bien los ojos! Los mejores lentes para manejar

Para disfrutar de la conducción, hay que hacerlo con todos los sentidos. Sin embargo, el 90 % de la información necesaria en la ruta se percibe con la vista. Explicamos las propiedades de las gafas para conducir, sean de sol o graduadas.

Por:  Yen Yen

¿Qué deberían tener los lentes para conducir? ¿Y para conducción nocturna? ¿Qué cosas se deben tener en cuenta a la hora de comprar unas gafas de sol? Con estas nociones, podremos tener una visión más clara del asunto:

¿Eres capaz de reconocer una señal a 100 m de distancia? Entre los primeros síntomas de los defectos de visión están la sensibilidad a la luz, la tensión o presión en las sienes o el dolor de cabeza después de leer. Con una prueba de visión, podrán determinar si lo que tienes es miopía o hipermetropía y qué gafas necesitarás de ahora en adelante. "Si en la prueba se determina que no hay una capacidad de agudeza visual de al menos un 70 % en ambos ojos, necesitarás gafas para conducir", explica el profesor doctor Neuhann, oftalmólogo. Por eso, la entidad alemana «Kuratorium Gutes Sehen e.V.» recomienda regularse la vista de forma habitual: cada cuatro años para mayores de 20, cada dos años a partir de los 40 y anualmente si pasas de los 60 años.

En los años 60, dos químicos encontraron accidentalmente una fórmula mediante la cual las lentes de unas gafas podrían cambiar en reacción a la luz solar en el espectro ultravioleta. «Pero las gafas fotocromáticas tienen la desventaja de que su tonalidad depende de la temperatura. Cuando hace frío, son más oscuras que cuando hace calor. El oscurecimiento (y el aclarado, especialmente) tarda mucho tiempo. La reacción se retrasa cuando hay cambios abruptos en el nivel de claridad. Este es un problema muy importante (por ejemplo, al conducir en túneles). Además, siempre tienen algo de tonalidad de base, por lo que no llegan a ser nunca totalmente transparente», explica el profesor doctor Neuhann. Por todo esto, se deben evitar las gafas fotocromáticas al volante.
La graduación varía ligeramente desde la parte superior (vista de lejos) hasta la inferior (vista de cerca). «La ventaja fundamental de las gafas progresivas es que puedes ver bien a cualquier distancia sin tener que cambiártelas», explica el profesor doctor Neuhann. «Pero tienen también la desventaja de que distorsionan la visión lateral ligeramente y solo son precisas al mirar de frente. La mayor parte de la gente se acostumbra rápidamente. Si estás habituado a llevar gafas progresivas a diario, también son aceptables para llevarlas al volante».
Existe una deficiencia visual denominada miopía nocturna que, a veces, aqueja incluso a las personas con una visión normal. Puede que durante el día veas con claridad y nitidez, pero que por la noche tengas problemas para reconocer objetos lejanos. «Hay personas que tienen miopía nocturna. Esto lo puede verificar un oftalmólogo, y se pueden comprar gafas para usar solo al volante y durante la noche», explica el profesor doctor Neuhann.
Sin embargo, las personas que llevan gafas suelen ver puntos de luz que no aparecen en el campo de visión natural. Estos puntos de luz se crean cuando se reflejan en la lente las fuentes de luz que están detrás del usuario. Por este motivo, es extremadamente importante que las gafas cuenten con un recubrimiento antirreflejante (según el profesor doctor Neuhann, es extremadamente importante y recomendable en todo caso). Para crearlo, se aplican varias capas muy finas de fluoruro de magnesio con ayuda de vapor a la parte posterior y anterior de las lentes. Como resultado, las ondas lumínicas se desvían hacia los lados y se evitan los reflejos, especialmente los peligrosos y sobre todo en condiciones de lluvia, nieve, sol intenso o al cruzarse con otros vehículos. Pero, ¿y si el recubrimiento antirreflejante se va desgastando con el tiempo? «No se puede volver a aplicar el recubrimiento a las gafas antirreflejantes. Si se rayan o se desgastan, hay que comprar unas nuevas», confirma el profesor doctor Neuhann.
Si miras en el interior de la patilla de tus gafas de sol, encontrarás un número entre el 1 y el 4. Esta es la categoría de protección antideslumbrante (que no se debe confundir con la protección UV). La protección antideslumbrante depende de la tonalidad de la lente, de lo oscura que sea esta. Cuanto mayor sea el número, más oscuro será el filtro y mayor la absorción de la luz. «La protección ideal para unas gafas antideslumbrantes para conducir debe probarse individualmente en cuanto a sensibilidad y confort», recomienda nuestro oftalmólogo, el profesor doctor Neuhann. Las gafas de categoría 4, que tienen un tono extremadamente oscuro, no son aptas para conducir.
«Evita las lentes baratas que no ofrezcan suficiente protección UV», recomienda el profesor doctor Neuhann. «Las gafas de sol para conducir siempre deben rendir al 100 %». Las gafas baratas acaban saliendo caras para la vista: el tintado oscuro evita que las pupilas se contraigan al exponerse a la luz del sol, la radiación UV perjuidicial incide en el ojo sin filtrar, la retina resulta dañada y el ojo acaba, literalmente, abrasado por el sol.
¿El semáforo está rojo o verde? Si llevas lentes coloreadas, podrías confundir las luces y los tonos de otras señales de tráfico. Por este motivo, las gafas para conducir perfectas en condiciones de sol deben tener lentes marrones o grises.
Las monturas demasiado anchas afectan al campo de visión al volante, y la visión periférica del conductor es extremadamente importante. Por eso, las patillas deben ser estrechas en la zona de las sienes, según recomienda nuestro oftalmólogo, el doctor Neuhann. Lo mejor para conducir son unas gafas con un diseño sencillo y materiales de calidad.
 

Yen Yen

Argentina, Periodista egresada en el Círculo de Periodistas+ info

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