Chespirito en entrevista. Chespirito en entrevista.

Volkswagen, la automotriz que marcó a fuego a Chespirito

La firma alemana fue una de las elegidas para cubrir gran parte de la carrera artística de Roberto Gómez Bolaños. Fue, además, una radiografía de lo que se conducía por las calles en tiempos de El Chavo y La Chicharra. Retrospectiva de una época de oro para la televisión mexicana.

Roberto Gómez Bolaños, Chespirito para los amigos, para su masiva teleaudienca y para el director Agustín Delgado, quien veía en él un pequeño Shakespeare y decidió apodarlo con un espontáneo y alterado diminutivo del escritor inglés. La gloria de su obra se la ubica en la década de 1970, los años imprescindibles del lazo cultural entre Volkswagen y México.

El Volkswagen Sedán, mejor conocido como Vocho, es importante, en este punto de la historia, sí. Escenas de La Chicharra comprueban su sobrepoblación en las calles. Sin embargo su aparición en la fábrica de ciudad de Puebla se dio unos años antes de concluir los inolvidables sesenta. 

Las caras de la popular automotriz alemana para los setenta la conformaba una diversidad de modelos que ofrecían cada cual una identidad de diseño y apuntaban a un público en particular. El extraño Hormiga de carga hasta una tonelada y la icónica Combi de segunda generación escribieron sus páginas en el apartado de las carrocerías más imponentes pero no fueron los únicos.

Volkswagen Caribe, fabricado en México entre 1977 y 1987. 

Había vida antes del VW Caribe en el apartado de los sedanes. Ese fue el nombre a nivel nacional del trascendental Golf, con presencia en el país desde 1977 hasta 1987. Poco tiempo atrás ya circulaba el Brasilia, de fabricación original en Brasil pero que expandió su fabricación en México entre 1974 y 1982, período durante el cual se fabricaron algo más de 72 mil unidades. Ambos, el Caribe y el Brasilia, conocieron la posteridad de la mano de El Chavo.

Fueron esos carros de cuatro puertas dos de los selectos automóviles que se registran en la obra de Chespirito. Esos y el Type 181, el Volkswagen Kübelwagen, el Safari todoterreno significó un capítulo más en la radiografía del auge de la firma europea de este lado del Atlántico. Para la historia de la televisión mexicana, un Safari naranja es sinónimo de Vicente Chambón, el personaje de Gómez Bolaños que lo conducía en La Chicharra.

Caribe, Brasilia, Safari. Los tres modelos tuvieron sus minutos de gloria de la mano del actor nacido en el Distrito Federal. El Vocho, decía más arriba, se repetía una y una y otra vez en una misma toma. Apenas un movimiento de cámara a la hora de los exteriores podía bastar para ver pasar a los queridos Type 1 hasta que te mareabas. Ese clásico transgeneracional fue el punto en común de los Volkswagen de Chespirito.

Type 181 Volkswagen Safari. Se fabricaron poco más de 60 mil unidades en la planta de Puebla entre 1970 y 1980.

El Safari tomaba del Vocho la mecánica y algo de estilo en las luces delanteras. El Brasilia su motor, el gran Boxer 1.6 de cuatro cilindros y potencia de hasta 44 caballos de fuerza. El Caribe, de tracción delantera y potencia de hasta 69 hp fue, directamente, su sucesor. 

Todos, de alguna forma, hijos del popular escarabajo. Su existencia tal como se ha dado no sería la misma sin el Sedán 1967. En la obra de Chespirito los carros nunca abundaron, pero esas pocas apariciones sobraron para contar la historia de Volkswagen en el México de los setenta, una edad de oro para la televisión con Gómez Bolaños al frente.

Mauro Blanco

Nostalgia por los sedanes de los '90 y admiración por las marcas que hacen su camino viendo, en un coche, una pieza de arte.+ info

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