BMW

Presentamos el panel de instrumentos orientado al conductor en 1972

Avanzamos rápidamente hasta los frenéticos años setenta, cuando las cosas empiezan a acelerar de verdad en cuanto a diseño e ingeniería en BMW. 

Cuando la marca presentó al mundo el vehículo de exposición BMW Turbo de 1972, que ya es todo un clásico, se hizo un guiño a la imagen de BMW como marca premium y deportiva para los conductores de verdad mediante un elemento del interior del Turbo: el panel de instrumentos orientado al conductor.
Este momento es esencial. La introducción de los elementos de control del coche orientados al conductor fue toda una declaración de intenciones. Al desplazar o inclinar los elementos de control del panel hacia el conductor, BMW dejó muy clara su postura: los coches de la marca están diseñados para favorecer la experiencia de conducción. Si bien el copiloto y los pasajeros no deben sentirse excluidos, ese cambio para enfatizar el protagonismo de quien se siente al volante reforzó este punto de vista de manera inequívoca.

«El panel de instrumentos orientado al conductor es una expresión de que los BMW se conciben y desarrollan pensando en el piloto», afirma Felix Staudacher, director de interfaces de usuario táctiles de BMW Group Design. «Los elementos de control y la tecnología de BMW no se limitan a tener una finalidad práctica, deben servir a un objetivo más amplio en términos de diseño, estética e interacción con el usuario para ofrecer al conductor una experiencia de control completa. Además, naturalmente, del placer de conducir que buscan en un BMW. Esto es lo que nos define y nos hace especiales».

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