BMW Z8

El BMW Z8 cumple 20 años de su primera aparición

El BMW Z8 se presentó por vez primera en el Autoshow de Tokio de 1997 como Z07.

Por:  Yen Yen

El BMW Z8 es un automóvil deportivo de lujo producido por el fabricante de automóviles alemán BMW desde 2000 hasta 2003. Es un Roadster de 2 puertas biplaza con motor delantero longitudinal y tracción trasera.

Es la variante de la producción del prototipo BMW Z07, diseñado por Henrik Fisker en BMW Designworks en el sur de California. El Z07 causó sensación en el Salón del Automóvil de Tokio de 1997. La inmensa popularidad del prototipo llevó a BMW a tomar la decisión de producir un modelo de producción limitada. Se construyeron 5703 unidades, de los cuales aproximadamente la mitad fueron exportados a los EE. UU. 3182 se pintaron en color plata, el resto en azul, rojo y negro. El proceso de fabricación era muy lento, ya que el auto se armaba en dos lugares distintos y tenía muchos detalles que ajustar a mano. El precio cuando se presentó era de US$ 130000.

El original Z07 había sido diseñado con la producción en mente. Como resultado de ello, las consideraciones prácticas y de reglamentación exigía muy pocos cambios para el modelo de producción. Sin embargo, el parabrisas del Z8 se extendió hacia arriba. Ambos cambios fueron implementados para proporcionar estabilidad aerodinámica y un habitáculo más espacioso. El techo rígido se cambió de una forma de doble burbuja con una disminución a la unificación de una sola cúpula con una parte trasera truncada en forma convexa.

A pesar de estos cambios, se mantuvo muy fiel al prototipo. Los indicadores de giro laterales se integraron en las salidas de aire laterales, de manera que son invisibles cuando están apagados. Conserva las llantas de cinco radios del prototipo, aunque sin la tuerca única.

El Z8 fue un auto Bond durante esa época en la que el espía más famoso del mundo se movía en distintos autos de la casa bávara. Más allá de su tiempo en la pantalla grande, el Z8 fue el coche con el que BMW entró al nuevo siglo al querer homenajear a uno de sus autos más icónicos: el 507.

Compartía mucho con el M5 de aquel entonces y era capaz de sacarle ventaja en ciertos aspectos al contemporáneo Ferrari 360 Modena. A diferencia de muchos autos premium que con el tiempo pierden valor rápidamente, el Z8 lo ha mantenido y elevado como pocos.

Es un claro homenaje al 507, un roadster que goza de mucha popularidad en el mundo de los clásicos. Por ello hace referencia con varios elementos de su carrocería como la parrilla, las salidas de aire laterales y la forma tan larga del capó.

Se supone que el Z8 solamente sería un ejercicio de diseño, aunque en algún momento dentro de BMW se le dio luz verde para ser una realidad. El principio era tener un auto con un chasis y carrocería de aluminio, que pudiera ser rápido y evocara al pasado de la marca. A cargo del proyecto estuvieron Chris Bangle y Henrik Fisker, sí, el creador del Fisker Karma y quien terminara por darle el aspecto retro al Z8.

El proyecto se desarrolló desde 1993 y duró hasta 1999 bajo el nombre código E52, pero por el estilo de su imagen parecería que no tendría lugar dentro de la alineación de BMW. Para sorpresa de muchos, cuando se develó el modelo de producción, sucedió algo muy poco común, ya que se dejó casi intacto el diseño del concepto.

El Z8 usaba faros y calaveras de gas neón, lo que ayudaba a que duraran más, además característico de este auto es que venía acompañado con un techo duro desmontable y al color de la carrocería, se incluía un soporte con ruedas para colocar el techo sobre él cuando no se usara y evitar dañarlo. Como es común en los convertibles, llevaba dos barras sobre los asientos para evitar aplastar a los usuarios en caso de volcadura, aunque por motivos de estética, en vez de dejarlos al descubierto se les dio un forro de piel.

El interior se mantenía fiel a la idea de un coche retro, pues a pesar de que estaba bien equipado, el número de botones y controles se redujo al mínimo para un aspecto más limpio y que pasara la prueba del tiempo de una mejor manera. Muchos de sus botones o palancas tenían más de una función para cumplir el propósito antes mencionado.

Entre su equipo de serie destaca el GPS, aunque no fuera visible a través de una pantalla, más bien funcionaba a través de voz. El conductor introducía el destino al sistema y el auto daba indicación a través de audio para guiarnos.

Su motor de gasolina es un V8 naturalmente aspirado de 4941 cm³ (4,9 litros), que produce una potencia máxima de 400 CV (394 HP; 294 kW) a las 6600 rpm y un par máximo de 500 N·m (369 lb·pie) a las 3800 rpm, que se acoplaba a una transmisión manual de seis cambios que enviaba el poder a las ruedas traseras. Acelera de 0 a 100 km/h (62 mph) en 4,7 segundos y alcanza los 250 km/h (155 mph) limitada electrónicamente. De hecho, el motor y transmisión se heredan directamente del M5 E39, aunque sin el diferencial de deslizamiento limitado.

En la parte de frenos se le dieron los mismos que el 750i, con lo que la fuerza de frenado estaba garantizada. Fueron diseñados para el peso de aquel Serie 7 que pasaba de las dos toneladas, mientras que el Z8 pesaba 1585 kg (3494 lb). Usaba una suspensión McPherson al frente y multibrazo en la parte trasera, además, si bien el motor va montado al frente, se colocó detrás del eje delantero con el fin de darle una distribución de peso 50/50
 

Yen Yen

Argentina, Periodista egresada en el Círculo de Periodistas+ info

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