Mercedes-Benz del Rainbow Sheikh con los colores del arcoíris. Mercedes-Benz del Rainbow Sheikh con los colores del arcoíris.

La historia del Mercedes-Benz que dio origen al "Jeque Arcoíris"

El Rainbow Sheikh de los Emiratos Árabes tiene un vínculo muy particular con la marca alemana. Un lujoso modelo clásico explica el por qué de su peculiar denominación. Historia de su sobrenombre y detalles del aclamado Clase S W126.

Los Mercedes-Benz de Hamad bin Hamdan al Nahyan tienen un toque muy particular. Es hilarante ver ese SEL 500 blanco convertido en Monster Truck, apostado como si fuera el guardia de seguridad en la puerta de acceso al Museo ENAM, esa pirámide faraónica en el desierto de Abu Dhabi donde atesora su inmensa colección.

El célebre coleccionista de los Emiratos Árabes se ha tomado muy en serio el seudónimo ganado, lo ha hecho una marca registrada. Entre sus pares y para quienes siguen a diario el mundo de la automoción, escuchar hablar del Rainbow Sheikh equivale a imaginar su sorprendente museo. Allí dentro se descubren sus queridas camionetas y sus coches personalizados.

No cualquier personalización sino tuneados con su distintivo sello. Helicópteros, cielo rasos, unidades de Mercedes blancas con detalles chapados en oro y placas, guardabarros y tapizados de asientos con los colores del arcoíris. Todo al estilo arcoíris. Planteo entonces dos interrogantes: ¿Cuándo y por qué nació su apodo de "Jeque Arcoíris? ¿Cuál es el coche que dio origen a su fama mundial?

Mercedes-Benz W126 del Jeque Arcoíris.

Del Emirates National Auto Museum (ENAM) vale remarcar que precede a esa peculiar denominación que se le atribuyó y con la que se le conoce en todo el globo. Para dar con el nacimiento de su colección hay que retroceder hasta 1986, cuando el Sheikh Hamad, harto de los modelos convencionales, dio rienda suelta a la imaginación.

De inmediato contrajo matrimonio con la hija de un ex mandatario de los Emiratos Árabes y como obsequio de bodas tuvo una idea pocas veces vistas: frenó la producción de la Clase S de Mercedes-Benz y ordenó una flota de siete ejemplares, cada uno con su respectivo color del arcoíris. Incluso los rifles dentro de sus baúles fueron customizados.

Esa Clase S específica fue el modelo W126, todo un revolucionario en la manera de llevar a cabo el ideal de un coche alemán. Con más de 40 años de existencia, el W126 sigue siendo uno de los más completos de la amplia familia de Mercedes, un ejemplo de cómo materializar un lujoso modelo sin perder de vista el resto de las cualidades. 

W126 Clase S, el arquetipo de Mercedes-Benz

Mercedes-Benz Clase S W126 de 1979.

Presentada en el Salón de Frankfurt de 1979, la segunda generación de la S-Class llevó el código W126. Fue el sucesor de otro buque que había dejado la vara alta, el W116. “Más seguridad, más economía y más confort”. Esas fueron las tres premisas pronunciadas por las autoridades de la marca durante aquel lanzamiento.

Su diseño revelaba una intención de exclusividad. Un exterior digno de vehículo presidencial o de transporte para personalidades destacadas y un interior que podía aislar con éxito a los pasajeros del caótico ruido citadino. Sin embargo la eficiencia y el consumo fueron un norte para los ingenieros de Mercedes, el aspecto central a perfeccionar tras el antecedente del W116 de 1974.

Así, el W126 ofreció motores más eficientes, reducción de peso y una carrocería algo más aerodinámica. Fueron tres pasos suficientes para disminuir el consumo un 20 por ciento. Así se cumplió el objetivo de la economía, lo que se sumó al del confort y todas las cualidades en materia de seguridad: control de tracción, airbag y ABS (Sistema Anti-bloqueo de Frenos).

Mercedes-Benz del Rainbow Sheikh con los colores del arcoíris. 

El Mercedes-Benz Clase S W126 es un modelo atemporal y sigue dejando una grata imagen entre los conocedores de la historia de la automotriz alemana. Para el Jeque Arcoíris, en tanto, significó la génesis de su identidad como coleccionista. No sólo esos siete ejemplares explican el por qué de su popularidad. Por si acaso, el príncipe Hamad resume su título de Rainbow Sheikh en un sólo Mercedes W126 transformado en arcoíris. El orden en que está pintado lo confirma: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Sin lugar a dudas, un Mercedes-Benz único e irrepetible.

¿Quieres conocer más sobre este excéntrico coleccionista? Aquí te comparto el recordado informe realizado por Jeremy Clarkson para la BBC:

Mauro Blanco

Nostalgia por los sedanes de los '90 y admiración por las marcas que hacen su camino viendo, en un coche, una pieza de arte.+ info

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